La Asociación Salvadoreña de Energías Renovables (ASER) conformada por Productores de Energía y Desarrolladores de Proyectos con Recursos Renovables, expone que los proyectos hidroeléctricos a pequeña escala representan una gran oportunidad para coadyuvar al desarrollo de El Salvador por sus múltiples beneficios, entre los cuales destacan:

a) Energía competitiva: Son una de las fuentes de energías renovables no convencionales más competitivas, eficientes y consolidadas.

b) Generación Segura: Son predecibles y permiten planificar su producción anual. Minimizan los riesgos frente a las catástrofes naturales al estar distribuidas a lo largo del territorio, con lo cual además mejoran la eficiencia del sistema de distribución.

c) Producen desarrollo de la economía: Con las inversiones que requieren, contribuyen a la generación de empleos, se mejora la balanza de pagos al disminuir la compra de combustibles fósiles, el pago de impuestos y tributos. Representan un gran avance en proyectos multipropósitos con beneficios económicos asociados, entre estos, los de tipo agrícola, turismo, etc.; todos en completa armonía con el medio ambiente. Desarrollan además proyectos para beneficio de las comunidades de la zona del proyecto.

 

 

d) Producen desconcentración de la industria: Permiten el ingreso de nuevos actores a la industria, fomentando la competitividad y el desarrollo.

e) Se basan en un recurso natural renovable: Es una energía que está disponible con un recurso que es local, lo que resulta importante desde un punto de vista geopolítico para la autonomía energética.

f) Son sustentables y con emisiones menores: Presentan un mínimo Impacto Ambiental, ya que operaran como centrales de pasada, funcionando en base al flujo normal y natural del agua sin consumirla. No es necesario inundar terrenos ni regular el caudal del río, y el agua es devuelta en mejores condiciones en calidad a su cauce natural. Además, desplaza la generación de energía proveniente de fuentes más emisoras de CO2.

ASER ve con preocupación las dificultades que atraviesan los desarrolladores de nuevos proyectos hidroeléctricos a pequeña escala, debido al exceso de burocracia de las entidades gubernamentales que intervienen en los procesos para la autorización de los permisos de ley para este tipo de proyectos.

ASER reconoce los esfuerzos realizados por el Consejo Nacional de Energía (CNE) al presentar en el año 2012, con la ayuda de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), el documento “Plan Maestro para el Desarrollo de las Energías Renovables en El Salvador”, lo mismo que en la realización de 2 licitaciones ya adjudicadas, para contratar a largo plazo energía eléctrica generada con fuentes renovables; también reconoce el apoyo de la Asamblea Legislativa a estos proyectos al aprobar en agosto de 2013, la “Ley Reguladora Para el Otorgamiento de Concesiones de Proyectos de Generación Eléctrica en Pequeña Escala”, la cual aunque creemos que debe ser modificada, constituye un buen aporte para estos proyectos.

Por otro lado, la obtención de los permisos de Ley requiere cumplir con unos requisitos complicados, con grandes tardanzas y que son una barrera considerable que pone en riesgo el interés de desarrollar estos proyectos.

ASER, también externa su preocupación sobre el futuro de nuevos proyectos de generación con PCHs, producto de la falta de consenso ante la aplicación de programas de tipo hídricos y el proyecto de ley para la gestión de este recurso, y recomienda y solicita a las autoridades competentes y a los honorables diputados de la Asamblea Legislativa, implementar los mecanismos adecuados que faciliten y agilicen los trámites para la obtención de los permisos de Ley.

Se recomienda apoyar y fomentar el desarrollo y aprovechamiento de proyectos de generación de energía hidroeléctrica, para que retribuyan los beneficios adicionales que tienen ante alternativas con combustibles fósiles, como un deber del estado en apoyo a la actual política energética, en mejorar el índice de desarrollo humano de la población, en la creación de un clima que fortalezca la inversión nacional, en reducir la dependencia de los derivados del petróleo para mejorar la balanza de pagos al evitar fuga de divisas en la compra de combustibles fósiles, en disminuir la contaminación y reducir el efecto de invernadero.

ASER a la vez manifiesta su disponibilidad para conversar y proponer medidas que permitan lograr un mejor ambiente para el desarrollo de las energías renovables en El Salvador.

 

San Salvador, 3 de septiembre de 2014